
Agua de rosas casera para el rostro
El agua de rosas se utiliza en cuidados de belleza desde hace siglos. Se valora por sus propiedades tonificantes, hidratantes y suavizantes. Aquí tienes una receta sencilla para prepararla en casa.
Beneficios del agua de rosas
El agua de rosas se aprecia por sus distintas aplicaciones en el cuidado de la piel:
Tonificante: ayuda a revitalizar la piel y a reducir la apariencia de los poros.
Hidratante: contribuye a mantener la hidratación natural de la piel.
Suavizante: puede calmar las rojeces y pequeñas irritaciones.
Cuidado antiedad: se utiliza para atenuar la apariencia de arrugas y signos de cansancio.
Aromática: deja un delicado perfume floral.
Por su suavidad, puede incorporarse a rutinas de distintos tipos de piel, incluidas las sensibles.
Receta fácil de agua de rosas casera
Prepárala en unos pasos sencillos.
Ingredientes:
25 cl de agua mineral
1 puñado de pétalos de rosa frescos
Preparación:
Calienta el agua: lleva el agua mineral a ebullición.
Infusiona los pétalos: añade los pétalos al agua hirviendo y retira del fuego.
Tiempo de infusión: deja reposar unos 20 minutos.
Cuela: retira los pétalos con un colador.
Deja enfriar: espera a que el agua de rosas esté fría y pásala a un frasco hermético.
Cómo usar y conservar el agua de rosas
Uso:
Por la mañana: aplica un poco sobre el rostro como tónico.
Por la noche: úsala para retirar impurezas y maquillaje.
En el baño: añade unas gotas al agua para disfrutar de su aroma.
Conservación:
Frasco hermético: guárdala en un frasco de vidrio o plástico estéril y bien cerrado.
Duración: consérvala en el frigorífico durante un máximo de 6 meses.
Congelación: si preparas mucha cantidad, también puedes congelarla.
Esta agua de rosas casera es una forma sencilla de incorporar el aroma y las propiedades de las rosas a tu rutina de belleza.

