
El arte de combinar cítricos y platos salados
El secreto de los cítricos en los platos salados
Los cítricos suelen reservarse para los postres, pero también tienen mucho que aportar a la cocina salada. Su acidez y frescura pueden transformar un plato: ralladura de limón en una pasta sencilla, salsa de naranja y romero con pollo asado o unas gotas de lima sobre tacos de pescado.
Incorporarlos a los platos salados ofrece posibilidades tanto culinarias como nutricionales.
Aportan una nota ácida y fresca que equilibra los platos más contundentes. Un chorrito de limón, por ejemplo, aligera la sensación de una preparación rica en grasas.
Los cítricos contienen vitamina C y antioxidantes. Permiten dar sabor y frescura a una alimentación equilibrada.
Si quieres reducir el sodio, el zumo de cítricos puede realzar el sabor de un plato sin añadir más sal.
Limones, pomelos, naranjas y limas ofrecen matices distintos e inspiran infinidad de recetas.
También aportan color y hacen que los platos resulten más apetecibles a la vista.
En resumen, los cítricos ayudan a crear platos salados sabrosos, equilibrados y atractivos. ¡A por esos limones!

